Como saben nosotros no paramos; después de pasar toda una semana en la finca donde trabaja mi esposo (Finca con temperatura de 33°C) nos fuimos de paseo corto invitados por una amiga a un lindo pueblo de naturaleza pura con montañas de 12°C. Con ese cambio de temperaturas me empezaron unas: ¡señales de gripe! ¿Qué? Tener gripe en fiestas de fin de año como que no luce.

Para todos los que han leído mi historia sabrán el porque adoro todo lo que es campo, cultivos y plantas de todo tipo. ¿Qué enfermedad es más común que no sea la gripe? Entonces en mi patio no debe faltarme una de las súper mega planta que me ayudan un montón en estos casos.

El “Zacate de limón” conocido también como: limoncillo, te de limón, hierba limón o lemongrass (Nombre científico: Cymbopogon citratu). Planta traída de la India que puede ser sembrada en varios tipos de climas y su mantenimiento en general es muy fácil dado a que es una planta a la que no le dan mucho tipo de plaga. Se puede cosechar todo el año, sin embargo se recomienda solo hacerlo en época de primavera y verano ya que su concentración es mayor y su efecto es más certero (y es como lo aceptan muchas de las plantas industriales que lo distribuyen).

Es conocido por varios países como ayuda medicinal para  bajar presión, colesterol, gases, espasmos menstruales, fiebre, gripe y un sinfín más. Pero como cada medicina natural no solo es de tomarlo como una pastilla y ya, si no que debemos tener un seguimiento. También puede producir alergias a personas que no toleran los cítricos o su olor y algunas contra indicaciones si se toma en exceso (todo en exceso es malo) y favor consultar con su médico mujeres embarazadas o con lactancia.

En lo personal me encanta usarlo para cuando empiezo con síntomas de gripe, gases o espasmos menstruales y cuando solamente tengo ganas de un té.

Para poder hacer uso de él lo ideal sería cortar sus hojas (con mucho cuidado porque tienen un filo que puede llegar a cortar) en pedacitos pequeños y ponerla a secar donde no le dé el sol directamente. Cuando ya esté seca se guarda en un bote/tarro/recipiente que sea hermético (esto no quiere decir que recién cortado no se pueda usar).

¿Cómo prepararla? aún no se ha demostrado una dosificación exacta, pero la dosis más acertada serian de 1 a 2 cucharadas grandes de te en pedacitos para una taza (el ser 1 o 2 dependerá del tamaño de la taza). Lo ponemos a hervir un par de minutos y su color cambiara y empezará a oler deliciosamente. Lo preparamos con una cucharada de miel de abeja (en otra ocasión les hare una entrada sobre el uso la miel de abeja estilo Pachamama Viajera) y a temperatura deseada para beberlo como un delicioso te relajante justo antes de dormir.

Y despues así como si nada en la mañana siguiente me sentia como si nada; si ningun malestar y sin gastar absolutamente nada.

Como dato: podemos ponerle un poco más de té a la taza si lo tomamos esporádicamente, ya que no tendrá ningún efecto negativo (yo amo que se sienta ese olor bien fuerte) y también no se debe tomar más de 3 tazas al día.

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Categorías: Eco Mamá

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